martes, 10 de mayo de 2016

Picatostes Zero

Ya que esta tan de moda que todo se “zero” a partir de ahora vamos a empezar a tener nosotros nuestras propias recetas cero.
Llamaremos así a aquellas recetas que tengan un coste prácticamente cero ya que lo haremos con restos y cosas que normalmente se suelen tirar sin darle ningún uso.

El otro día tomamos en casa una de las cenas más tradicionales de Mallorca. Nada más y nada menos que el clásico “pa amb oli”.
Aunque la traducción literal seria pan con aceite, a la hora de la verdad es algo más que eso.
Tradicionalmente se compone de unas rodajas de “pa pagés” (pan de pueblo) con tomate “refregat” (frotado), regado con un hilo de aceite de oliva y cubierto de fiambre al gusto. Los más frecuentes suelen ser jamón serrano y queso. Y se suele acompañar de unas aceitunas.

Y como siempre que hacemos esta cena, acaban sobrando unas rebanadas de pan que no dan para mucho.

Lo habitual es que se acabe poniendo duro y haya que tirarlo. Pero en vez de eso, nosotros lo vamos a aprovechar para hacer unos picatostes la mar de sanos.
Normalmente se hacen fritos, nosotros los haremos al horno. Reduciendo así su calorías.
Simplemente calentaremos el horno a unos 200 grados. Cortaremos el pan en dados, los extenderemos sobre un papel de aluminio (o sobre una bandeja de horno) y lo meteremos en el horno entre 5 y 8 minutos.

Después solo hay que dejarlo enfriar y guardarlo en un sitio estanco hasta que lo usemos. Por ejemplo en la crema de calabaza de nuestro anterior post.
Probadlo y me contais.

TIPS
-Se puede hacer con todo tipo de pan, pero siempre salen mejor con panes que tengan la miga compacta.
-Es mejor esperar uno o dos días a que el pan este un poco duro antes de hacerlos.
-No los pierdas de vista en el horno, por que si se pasan de tiempo se queman con facilidad.
-Cuando se enfrían se terminan de endurecer, así que no esperes a que estén perfectos para sacarlos.

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viernes, 6 de mayo de 2016

Crema de calabaza y calabacín.

Hoy he encontrado unos calabacines de oferta en el supermercado.
Y he aprovechado para hacer una receta que me encanta y que además es apta para veganos.

Ingredientes:
-1 kilo de calabacines
-500 g de calabaza
-500 g de zanahorias
-2 cebollas
-1 vaso de vino blanco
-2 lonchas de queso
-1 litro y medio de caldo de verduras (o de pollo) caliente
-Aceite, sal y especias

Primero limpiamos bien la calabaza de piel y semillas hasta quedarnos solo con “la carne”.
Y luego lo troceamos.

Con los calabacines, haremos los mismo. Les cortaremos las puntas, los pelamos y troceamos.

Y por ultimo las zanahorias.

Estas verduras las apartaremos para después.
En los tres casos la forma del corte sera lo de menos, ya que vamos a hacer una crema, pero con un corte pequeño se nos cocerán antes las verduras y gastaremos menos energía.

Una vez preparadas estas verduras. Vamos a limpiar y trocear las cebollas.
En una olla grande pondremos un poco de aceite. Y cuando este caliente, ponemos las cebollas a sofreír.
Cuando las cebollas ya no estén crudas y comiencen a aparecer las primeras puntas tostadas añadiremos el vaso de vino y removemos.

Lo dejaremos destapado para que evapore el alcohol. Removemos de vez en cuando hasta que el vino reduzca un poco y ya no huela a “vino crudo” como al principio.

En ese momento añadiremos todas las verduras que teníamos preparadas.

Y acto seguido, el litro y medio de caldo y las especias. En este caso yo suelo poner eneldo, pimienta, un poco de ajo en polvo y por supuesto la sal.

Lo dejamos hervir tapado hasta que las verduras estén hechas. La mejor forma de saberlo es pinchando una zanahoria ya que es la verdura que mas tardare en cocerse.
Apagamos el fuego. Y aprovechando que esta caliente añadimos el queso.

Le damos unos minutos para que se funda y lo pasamos todo por la batidora a conciencia. Asegurándonos de que no se nos escape ningún trozo o grumo.
Buen provecho!


TIPS
-Si os gusta, con un poco mas de textura se puede servir con unos picatostes por encima. O bien, si os lo podéis permitir, con unos taquitos de jamón serrano. En ambos caso servidos en el ultimo momento por encima.
- En la foto veréis 1 kilo de calabaza que es lo que suelen vender, pero para la receta solo he usado 500 g, así que el otro medio kilo lo congelamos para otra ocasión. Para la próxima crema, es importante que pongas la calabaza que has guardado sin descongelar.
-El caldo puede ser de pollo o verduras. A mi personalmente me gusta mas con caldo de pollo, pero si lo quieres hacer vegano se puede poner caldo de verduras sin problema.
-Todas las verduras que componen la crema tienden a endulzarse un poco con la cocción así que hay que regular bien la sal si no queremos que nos quede una crema dulce.
-Si nos gustan que las cremas sean mas espesas, también se puede añadir una patata a la mezcla de verduras troceadas. Pero con las proporciones de la receta ya queda en su punto para mi gusto.
-Otra variante que me encanta es añadirle un brick de nata pequeño en los últimos minutos de cocción

PRESUPUESTO


Al final nos han salido 3,6 Kg de crema que son unas 9 raciones.

Así que cada ración nos ha constado unos 45 céntimos.
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jueves, 28 de abril de 2016

La merma y la mermelada


La “merma” es uno de los conceptos que los profesionales manejan a la hora de calcular los costes de un negocio. Básicamente se trata de la disminución del volumen o cantidad de una cosa.
En nuestro caso lo tendremos que tener en cuenta para calcular el precio de las raciones. Ya que nuestros alimentos pueden sufrir diferentes tipos de merma desde que los compramos hasta que los servimos en la mesa.
Yo, personalmente, clasificaría las mermas de los alimentos en 4 tipos. Aunque algunos pueden entrar en varias categorías a la vez.

-Merma de origen: Este caso seria cuando, directamente, nada mas comprar el alimento ya estoy teniendo una perdida por sus propias características. Por ejemplo: compro un kilo de costillas de cerdo 5,50€/Kg y otro kilo de pechugas de pollo al mismo precio. La mitad de ese kilo de costillas son huesos que no me voy a poder comer y voy a tirar a la basura, mientras que de el kilo de pechugas me lo puedo comer todo. Por tanto, en realidad, las costillas son el doble de caras que las pechugas. Así que la carne de costilla la estas comprando a 11€/Kg. Igual sucede con algunas frutas y verduras. No es lo mismo comprar calabacines a 1€/Kg que comprar alcachofas a 1€/Kg ya que el porcentaje de desperdicio es mucho mayor en esta ultima. Por tanto, en una economía reducida, y a la hora de hacer la compra, resulta inteligente no solo mirar el precio, si no también contar con alimentos que tengan poca merma de origen y de los que podamos sacar mucho provecho. Como por ejemplo los tomates, las patatas o los puerros por poner algunos ejemplos. Aunque en algunos casos podemos reducir esta merma dándole algún tipo de utilidad a esas partes que en principio se suelen desechar. Este es el caso de aprovechar los huesos del pollo para hacer caldos o las partes verdes de un puerro para otra receta.

-Merma al cocinar: La mayoría de los alimentos sufren alguna perdida durante la cocción. Por ejemplo, parte de los caldos se evaporan, las carnes menguan cuando se hornean y los champiñones a la plancha encojen hasta quedarse en apenas un tercio de su peso. Esto, no solo dependerá del alimento en si mismo, si no también del método de cocción. Por ejemplo, las champiñones (y las setas en general) son en su mayor parte agua, por lo que al hacerlas a la plancha se deshidratan enormemente, mientras que si se cocinan en un entorno “acuoso” como en un estofado o algún tipo de salsa apenas pierden agua y por tanto no tendremos tanta merma.

-Merma cero: El algunos pocos casos la merma puede ser cero (o casi). Por ejemplo, una lechuga iceberg cortada para una ensalada solo tendría una merma de un 1% o un 2%. A excepción de la primera o segunda hoja y el núcleo del cogollo el resto lo podemos consumir por completo. Otro buen ejemplo serian una patatas al vapor en el que la única merma serian las mondas de la patata (que si lo hemos hecho bien debería ser mínima).

-Merma positiva: El ultimo caso es el de algunos alimentos en los que durante el proceso de cocción salimos ganando. Por ejemplo, si hervimos 100 gramos de pasta obtendremos mucho mas de 100g. En este caso en concreto obtendremos aproximadamente 2,6 veces mas de pasta cocida que de pasta cruda. Y lo mismo sucede con el arroz y otros alimentos.

Por tanto si queremos sanear nuestra economía en la cocina hemos de tener muy en cuenta la merma. Reduciendo en lo posible las de origen o por cocción y potenciando la merma cero y la positiva.


Eh! ¿Y la mermelada del titulo?
Ah, si, eso!
Bueno, eso era por que sonaba bien ;-)
Pero ya que estamos os diré que una mermelada tiene una merma de un 33% aproximadamente. Así que con 2 kilos de fresas y 1 kilo de azúcar podremos hacer, mas o menos, unos 2 kilos de mermelada.

¿Alguien me dice que tipo de merma seria en este caso?
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