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domingo, 19 de junio de 2016

Congelación abierta

Hoy, después de preparar una receta me ha sobrado medio pimiento rojo y medio amarillo. Y he pensado que no os había hablado aun de la “congelación abierta”. Es algo muy simple pero muy practico.

cocinar-a-fin-de-mes

Solo necesitamos una superficie grande y flexible, como por ejemplo la tapa de una fiambrera resistente a la congelación, o si no disponemos de ella, también podemos forrar una tabla de cortar u otra superficie similar con film transparente.

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Esparcimos lo que queramos congelar por la superficie intentando que se toquen lo mínimo posible y lo metemos en el congelador por una o dos horas hasta que endurezca.

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Después solo tenemos que recogerlo y guardarlo en una bolsa de congelación.

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Esto tiene muchas utilidades. No tendremos que tirar nunca esos trozos de verduras que a veces quedan después de alguna receta, si no que podremos guardarlos limpios y troceados para futuras recetas, como por ejemplo una pizza. También nos permite congelar pechugas, filetes, pescado u otras cosas por separado, así solo tendremos que descongelar lo que necesitemos.

cocinar-a-fin-de-mes

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Espero que os resulte de utilidad.

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jueves, 28 de abril de 2016

La merma y la mermelada


La “merma” es uno de los conceptos que los profesionales manejan a la hora de calcular los costes de un negocio. Básicamente se trata de la disminución del volumen o cantidad de una cosa.
En nuestro caso lo tendremos que tener en cuenta para calcular el precio de las raciones. Ya que nuestros alimentos pueden sufrir diferentes tipos de merma desde que los compramos hasta que los servimos en la mesa.
Yo, personalmente, clasificaría las mermas de los alimentos en 4 tipos. Aunque algunos pueden entrar en varias categorías a la vez.

-Merma de origen: Este caso seria cuando, directamente, nada mas comprar el alimento ya estoy teniendo una perdida por sus propias características. Por ejemplo: compro un kilo de costillas de cerdo 5,50€/Kg y otro kilo de pechugas de pollo al mismo precio. La mitad de ese kilo de costillas son huesos que no me voy a poder comer y voy a tirar a la basura, mientras que de el kilo de pechugas me lo puedo comer todo. Por tanto, en realidad, las costillas son el doble de caras que las pechugas. Así que la carne de costilla la estas comprando a 11€/Kg. Igual sucede con algunas frutas y verduras. No es lo mismo comprar calabacines a 1€/Kg que comprar alcachofas a 1€/Kg ya que el porcentaje de desperdicio es mucho mayor en esta ultima. Por tanto, en una economía reducida, y a la hora de hacer la compra, resulta inteligente no solo mirar el precio, si no también contar con alimentos que tengan poca merma de origen y de los que podamos sacar mucho provecho. Como por ejemplo los tomates, las patatas o los puerros por poner algunos ejemplos. Aunque en algunos casos podemos reducir esta merma dándole algún tipo de utilidad a esas partes que en principio se suelen desechar. Este es el caso de aprovechar los huesos del pollo para hacer caldos o las partes verdes de un puerro para otra receta.

-Merma al cocinar: La mayoría de los alimentos sufren alguna perdida durante la cocción. Por ejemplo, parte de los caldos se evaporan, las carnes menguan cuando se hornean y los champiñones a la plancha encojen hasta quedarse en apenas un tercio de su peso. Esto, no solo dependerá del alimento en si mismo, si no también del método de cocción. Por ejemplo, las champiñones (y las setas en general) son en su mayor parte agua, por lo que al hacerlas a la plancha se deshidratan enormemente, mientras que si se cocinan en un entorno “acuoso” como en un estofado o algún tipo de salsa apenas pierden agua y por tanto no tendremos tanta merma.

-Merma cero: El algunos pocos casos la merma puede ser cero (o casi). Por ejemplo, una lechuga iceberg cortada para una ensalada solo tendría una merma de un 1% o un 2%. A excepción de la primera o segunda hoja y el núcleo del cogollo el resto lo podemos consumir por completo. Otro buen ejemplo serian una patatas al vapor en el que la única merma serian las mondas de la patata (que si lo hemos hecho bien debería ser mínima).

-Merma positiva: El ultimo caso es el de algunos alimentos en los que durante el proceso de cocción salimos ganando. Por ejemplo, si hervimos 100 gramos de pasta obtendremos mucho mas de 100g. En este caso en concreto obtendremos aproximadamente 2,6 veces mas de pasta cocida que de pasta cruda. Y lo mismo sucede con el arroz y otros alimentos.

Por tanto si queremos sanear nuestra economía en la cocina hemos de tener muy en cuenta la merma. Reduciendo en lo posible las de origen o por cocción y potenciando la merma cero y la positiva.


Eh! ¿Y la mermelada del titulo?
Ah, si, eso!
Bueno, eso era por que sonaba bien ;-)
Pero ya que estamos os diré que una mermelada tiene una merma de un 33% aproximadamente. Así que con 2 kilos de fresas y 1 kilo de azúcar podremos hacer, mas o menos, unos 2 kilos de mermelada.

¿Alguien me dice que tipo de merma seria en este caso?
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miércoles, 13 de abril de 2016

El congelador es tu amigo. Úsalo!



De un tiempo a esta parte parece haber en la sociedad una obsesión con lo “natural” ensalzándolo a niveles absurdos de bondad (como si la malaria, la cicuta o el cianuro no fueran naturales), llevando a demonizar a los productos congelados.
Pero lo cierto es que, bien usado, el congelador puede proporcionarte grandes beneficios para comer sano y barato si tenemos en cuenta algunas sencillas reglas.
-De nada nos sirve comprar unas judías verdes o unas pechugas de pollo frescas para luego dejar que se degraden sus propiedades durante 4 días en nuestro frigorífico antes de cocinarlo. Es por eso que normalmente sera mejor congelar esos alimentos nada mas llegar a casa o al día siguiente y así conservar la mayoría de sus nutrientes. Incluso hay estudios de nutricionistas que demuestran que ciertas alimentos crudos (especialmente verduras) congelados tras su recolección o captura tienen mas vitaminas que aquellos que compramos en el supermercado debido a los días que pasan hasta que los compramos. Por supuesto, esto no es aplicable a los alimentos pre-cocinados o manipulados de los que hablaremos en futuros post.
-La temperatura de este ha de estar siempre por debajo de los -18 grados. El agua se congela a los 0 grados, pero algunas bacterias continúan activas hasta los -4 y ciertos procesos químicos hasta los -18. Muchos frigoríficos te dan la opción de poner una temperatura por encima de esa cifra, pero la diferencia de conservación de los nutrientes no compensa con la mínima diferencia de de consumo eléctrico. Nunca lo hagáis.
-Limpiar y preparar previamente los alimentos.
-Utiliza fiambreras solo para los alimentos cocinados con caldo y a ser posible que no sean redondos (desperdician mucho espacio).
-Retira las bandejas de porexpan y sustitúyelas por bolsas de congelación. Ahorraras mucho espacio y al tener bolsas de solo un par de tamaños te permitirá organizarte mejor. Ademas, al ser paquetes planos de congelaran mas rápido.
-No metas mucha comida a la vez. Es importante que los alimentos se congelen lo mas rápido posible, ya que así el hielo de su interior se formara como pequeños cristales que mantendrán mejor su propiedades que largos cristales que atravesaran sus tejidos.
-Si el alimento tiene líquidos deja siempre un poco de espacio para cuando este se expanda durante la congelación.
-Aprovecha las ofertas y compra cantidades para una buena temporada si quieres, pero...cógela por raciones. Una, dos, tres o los que seáis en casa.
-NUNCA volver a congelar alimentos descongelados a no ser que los hayas cocinado. OJO, por que en muchas pescaderias de los supermercados suelen vender gambas u otros alimentos descongelados. Pregunta a tu pescadera/o el te informara y te ofrecerá el mismo alimento aun congelado para poder llevarlo directo al congelador de casa.
-No conservar carnes o pescados mas de 2 meses o verduras mas de 6 meses.
-Mantén tu congelador organizado y en la medida de lo posible... etiquetado.
-Te permitirá cocinar cantidades mas grades optimizando así tu tiempo y gasto energético.

Sigue estos consejos y podrás sacarle mucho provecho.
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